Ediciones desde el borde

Artesanía editorial

La ficción


Suena el telefónillo. Yo estaba en el ordenador, con las piernas dormidas desde hacía rato. Me levanté sin apartar del todo las manos de los oídos y contesté.

—¿Sí?
—Iria, baixa, en Nahuel s’ha quedat adormit a la cadireta, necessito ajuda.

Bajé los escalones de dos en dos. Marc estaba abajo, sujetando la bici como si no pesara. Nahuel dormía inclinado hacia un lado, con el casco puesto. Lo cogí y no se despertó. Nunca se despierta cuando ya ha decidido que no.

Arriba lo dejé en la cama. Le quité el casco, le aparté el rizo de los ojos y cerré la puerta.

Marc entró detrás.

—Aquella pujada de tornada és mortal. I demà hi has d’anar tu a buscar-lo, la PT vol parlar amb tu.

—¿Por qué no hablaste tú con ella?
—Iria…
—Ya.

Se quedó de pie, sin hacer nada en concreto. Al cabo de un momento:

—S’ha de fer alguna cosa amb això.
—Lo sé.

Por la rejilla entraba música. Primero baja, luego ya no.

El infierno de tu gloria…

Marc la escuchó como si ya estuviera ahí antes.

—Es lo que tiene vivir en mi barrio.
—I no qualsevol música.

Encendió el ordenador y buscó la canción. Cuando la puso, ya no venía de la rejilla, venía de dentro.

yo lo busco y no lo encuentro

Cerré los ojos. Al cerrarlos estaba él al otro lado, con el gorro rosa, la camiseta de rayas, mirándome desde la barra. No hacía falta acercarse más. Abrí los ojos.

—Hoy hace dieciocho años

—2000, Too Pure Records. The Greedy Ugly People.

Hice el dos con los dedos. Él también sonrió.

—Quant de temps fa que escrius sobre nosaltres?
—Desde 2020.
—Des d’aquell text del Joel?
—Sí. Y de más cosas.

— I des de fa quant temps publiques les nostres vides?

—Tres años, cuatro. Ya sabes. Escribo, publico y borro.

—Has explicat alguna vegada que això no és del tot ficció?
—No. Porque sí es ficción.