Quedaron cerca del estanque, en el Retiro. Iria llegó en su bicicleta azul, que no quiso encadenar; la llevaba al lado de ella, como solía hacer. Aunque era tarde, todavía había gente paseando; la luz de febrero era baja y horizontal,se colaba entre los árboles. —¿Sabes algo de Marc? Iria tarda un momento. —No. Nada. … Sigue leyendo Anna
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